En la noche del pasado martes, el presidente Gustavo Petro ofreció una alocución televisada que rápidamente se convirtió en tendencia nacional.
Aunque el propósito inicial era denunciar las millonarias deudas que las EPS mantienen con las IPS y alertar sobre el deterioro del sistema de salud en Colombia, el discurso tomó un rumbo inesperado, mezclando afirmaciones desconectadas y pronunciamientos polémicos que sorprendieron incluso a sus más cercanos seguidores.
Acompañado del ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, el presidente desvió la atención hacia temas que nada tenían que ver con la crisis sanitaria.
Habló del estado de salud del exvicepresidente Germán Vargas Lleras, lanzó señalamientos contra Olmedo López, exdirector de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, y aclaró rumores sobre una supuesta propiedad suya en la Toscana italiana.
Pero lo que más llamó la atención fue su propuesta de trasladar la Estatua de la Libertad de Nueva York a Cartagena, su mención a los hipopótamos traídos por Pablo Escobar, su ataque directo contra el dueño de Keralty —a quien calificó de “criminal” y exigió su salida del país— y sus referencias a traiciones ministeriales, especialmente la de Alejandro Gaviria, exministro de Educación.
La forma en que Petro abordó estos temas fue igualmente desconcertante. A lo largo de la alocución se le notó errático, con dificultades para hilar frases, pronunciaciones trabadas y olvidos notables.
“El San Juan de Dios, cómo lo pagan con desacre, des, cómo se dice, des […]. Ay, ya se me olvidó”, expresó en un momento, dejando perplejos a los televidentes.
Las reacciones no se hicieron esperar. En redes sociales, la pregunta más repetida fue: ¿Qué le pasó a Gustavo Petro? El precandidato presidencial Sergio Fajardo resumió el sentimiento generalizado: “El presidente Petro está dando un espectáculo lamentable, en vivo y en directo por televisión. Patético. Y lo que falta”.
También desde el Congreso se encendieron las alarmas. Andrés Forero, representante del Centro Democrático, escribió en su cuenta de X: “¿En qué estado y bajo efectos de qué sustancias, Gustavo Petro dio la alocución presidencial hoy?”.
Hasta el momento, el presidente no ha emitido un comunicado oficial que aclare lo ocurrido, aunque durante su discurso hizo una enigmática confesión: “Tengo el cuerpo arañado por las traiciones de la Cancillería y la Oficina Jurídica pasada”.
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— http://www.elmetro.co (@ElmetroCo) July 16, 2025




