Durante su visita oficial a China, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, sorprendió a la comunidad internacional con una audaz propuesta de integración interoceánica que busca conectar América Latina con Asia mediante una red ferroviaria estratégica.
El anuncio se realizó en el marco de la adhesión oficial de Colombia a la Iniciativa de la Franja y la Ruta (conocida como la Nueva Ruta de la Seda), marcando un hito diplomático en las relaciones bilaterales entre Bogotá y Pekín.
Voto sí por un tren que conecte a China con Colombia siempre y cuando pase por la universidad del Catatumbo y tenga conexión con el tren bala de la Guajira y con el tren elevado de Buenaventura a Barranquilla. #Circombia #PensarEnGrande#SerFelizYDarseCuenta pic.twitter.com/OhC2wUHs6G
— Daniel Samper Ospina (@DanielSamperO) May 13, 2025
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Petro, quien participó en calidad de presidente pro tempore de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), enfatizó la necesidad de una transformación profunda en la infraestructura regional para garantizar una mayor participación latinoamericana en las dinámicas del comercio global.
“La energía limpia cruzaría los mares, enriqueciéndonos a todos, porque la vida enriquece”, declaró, destacando la posibilidad de que la región se convierta en un eje logístico fundamental entre Asia, Europa y África.
El mandatario colombiano detalló que su visión contempla un corredor interoceánico que uniría los océanos Atlántico y Pacífico a través de Colombia, aprovechando su posición geográfica privilegiada.
La propuesta incluye no solo vías férreas de alta capacidad, sino también tecnologías de interconexión como cables submarinos de fibra óptica, en una apuesta por el desarrollo tecnológico compartido entre América Latina y los bloques euroasiáticos.
“La propuesta es horizontal, no vertical. Juntar a América Latina con China por un lado, y con Europa y África por el otro, puede generar el flujo del conocimiento y construir un gran cerebro planetario”, añadió el jefe de Estado, en una intervención que fue recibida con interés por empresarios e inversores chinos.
Aunque el planteamiento fue recibido con entusiasmo en el contexto diplomático, no está exento de controversia.
La idea de un tren interoceánico ya había sido planteada por Petro en 2024, cuando propuso un ferrocarril en el departamento del Chocó como alternativa al Canal de Panamá.
Aquella propuesta generó un intenso debate nacional debido a su viabilidad financiera y técnica.
Asimismo, en su momento, el mandatario mencionó la posibilidad de construir una línea férrea entre Buenaventura y Barranquilla, un proyecto que fue calificado como inviable por su propio ministro de Transporte, debido a los elevados costos asociados.
La propuesta actual, sin embargo, va más allá del ámbito nacional. Enfatiza una integración regional que involucra a países como Venezuela, Panamá y Ecuador, y se presenta como una oportunidad para fortalecer la conectividad del continente con Asia y otras regiones emergentes.
En China, la adhesión de Colombia a la Ruta de la Seda fue interpretada como un paso estratégico para Pekín, que sigue ampliando su influencia económica en América Latina a través de proyectos de infraestructura y cooperación tecnológica.





