Más de 200 indígenas emberá katío eyábida del resguardo Jaidukamá, en Ituango, Antioquia, se benefician de la estrategia Territorios de inclusión, una alianza entre Comfenalco Antioquia y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).
La estrategia busca fortalecer el desarrollo económico y social de este territorio, preservando los saberes y costumbres indígenas; así como los procesos comunitarios y medioambientales.
“La estrategia incluye dos huertas comunitarias en los sectores de San Matías y San Román, que funcionan como escuelas de aprendizaje para la siembra de diferentes plantas hortalizas, frutales y aromáticas que combinan con sus conocimientos propios sobre medicina ancestral y rituales sagrados”, explicó Isabel López Gómez, jefe de cooperación y Alianzas de Comfenalco Antioquia.
“Todo esto se articula a una segunda fase que consiste en la reconstrucción del tejido social, el desarrollo y fortalecimiento de habilidades interpersonales y el sentido de comunidad entre las familias a través de actividades de interacción y lúdica”, agregó López.
Luis Sigifredo Jumi, gobernador indígena de San Román, resaltó que el acompañamiento es muy valioso para su pueblo porque les brinda herramientas para la siembra de plantas como cilantro y repollo, que a su vez garantizan la soberanía alimentaria en su territorio.
Esta comunidad ha sido afectada por enfrentamientos, asesinatos, reclutamiento de menores, desplazamientos forzados, accidentes con minas antipersona, confinamientos, pérdida de bienes y amenazas. Su territorio ha sido usado para cultivos de coca y como corredor para traficar estupefacientes y armas.
Por lo que esta población inició un proceso de reparación colectiva con la Unidad para las Víctimas para resarcir los daños materiales, económicos y sociales ocasionados por el conflicto armado.
En los seis primeros meses de ejecución de la estrategia, la población indígena ha tenido acceso a mejores herramientas para la producción agrícola, tales como fumigadoras, motosierras, limas, azadones, taladros y demás elementos técnicos.
Foto: Comfenalco Antioquia
Asimismo, acceso a conocimientos generales en manejo de huertas comunitarias: preparación del terreno, uso de abonos orgánicos y químicos, conformación de eras o camas, siembra escalonada y proporcionada, identificación de las diferentes hortalizas y árboles frutales, prácticas agrícolas y manejo del MIPE (manejo integral de plagas y enfermedades), cosecha y postcosecha, manejo de tutores para el tomate y germinación del café.
“Para ‘Territorios de inclusión’ es primordial trabajar en procesos de fortalecimiento comunitario y de gobernanza, velando por el cuidado de la cultura indígena y sus saberes ancestrales para potenciar procesos de desarrollo económico y productivo”, agregó López.
Territorios de inclusión tiene un enfoque diferencial étnico y brinda a los emberá katío eyábida una mejor calidad de vida y a preservar sus saberes ancestrales, que se han visto amenazados por la presencia de grupos armados.
“Aun así, los jaibanás nunca se rendirán en compartir sus conocimientos con las generaciones actuales, para preservar sus saberes ancestrales entorno a la conexión que esta comunidad tiene con la naturaleza”, concluyó Jumi.
Soy una apasionada por lo audiovisual, periodista digital , me gusta contar historias cautivadoras las cuales comparto a través de la magia visual y las palabras digitales. Entre mis pasiones se encuentran los gatos, y mis adorables compañeros peludos, Romeo y Coco. Su ternura y travesuras aportan una dosis diaria de alegría a mi vida.
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