El terremoto del pasado 10 de agosto, de magnitud 7,4 y con epicentro en San José del Palmar, Chocó, continúa bajo seguimiento de las autoridades.
El sismo, ocurrido a 103 kilómetros de profundidad, provocó graves afectaciones en varias regiones del país.
De acuerdo con el balance de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), con corte al 1 de septiembre, la emergencia deja 331 personas fallecidas, 4.519 heridas y 136 desaparecidas.
Además, se reportan más de 200.000 viviendas averiadas y 37.542 destruidas, junto con afectaciones en edificios, centros educativos, hospitales, vías, puentes, aeropuertos y sistemas de acueducto.
🧵 ¿Qué está pasando con la actividad sísmica en Chocó después del sismo de magnitud 7,4 del 10 de agosto?
La RSNC ha registrado cientos de sismos en el departamento en las últimas semanas. Pero hay algo importante: no todos presentan el mismo comportamiento.
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— Servicio Geológico Colombiano (@sgcol) September 1, 2026
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¿Hubo un enjambre sísmico después del terremoto?
El Servicio Geológico Colombiano (SGC) informó que desde el terremoto del 10 de agosto se han registrado 1.340 sismos, con magnitudes entre 0,6 y 4,8.
Al menos 80 ocurrieron en Chocó, varios de ellos cerca del epicentro.
Esta actividad ha llevado a los expertos a considerar la posibilidad de que se esté presentando un enjambre sísmico, aunque el fenómeno continúa bajo monitoreo para establecer con mayor certeza su comportamiento.
Un enjambre sísmico se diferencia de las réplicas porque no necesariamente sigue el patrón habitual de un terremoto principal.
Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), se trata de una sucesión de numerosos temblores concentrados en un área relativamente pequeña y sin un sismo principal claramente dominante.
El SGC también señaló que la energía liberada por el terremoto del 10 de agosto fue equivalente a más de 120 bombas atómicas de Hiroshima, una de las razones por las que el movimiento fue sentido en departamentos como Valle del Cauca, Risaralda y Caldas.
Las autoridades mantienen el seguimiento de la actividad sísmica en Chocó y otras zonas del país para determinar si los movimientos registrados corresponden a un enjambre sísmico desencadenado por el terremoto o a una secuencia de réplicas.



