Un gallinazo permanece bajo observación médica en el Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación de Fauna Silvestre (CAVR), luego de sufrir graves quemaduras al entrar en contacto con grasa a alta temperatura, situación que afectó gran parte de su plumaje y parte de su piel.
El equipo veterinario inició un proceso de limpieza para retirar la sustancia adherida a las plumas y la piel, mientras el ave recibe tratamiento para las quemaduras y permanece bajo monitoreo constante.

El objetivo es lograr su recuperación para que pueda regresar a su hábitat natural en el Valle de Aburrá.
Andrés Gómez Higuita, supervisor del CAVR, explicó que los esfuerzos están enfocados en rehabilitar completamente al animal para que recupere sus capacidades y pueda ser liberado.
De acuerdo con el Área Metropolitana del Valle de Aburrá, este año el CAVR ha recibido 78 gallinazos para atención y rehabilitación, de los cuales al menos tres habrían resultado heridos por acciones provocadas por personas.
Las autoridades ambientales reiteraron el llamado a proteger la fauna silvestre y recordaron que los gallinazos cumplen una función clave en los ecosistemas al eliminar restos de animales y materia orgánica en descomposición, contribuyendo al equilibrio ambiental y a la prevención de enfermedades.




