La ciudad china de Wuhan, donde comenzó el brote del nuevo coronavirus, no encontró nuevos casos de COVID-19 -aunque sí registró 300 portadores asintomáticos- después de realizar tests a la mayoría de su población, dijeron el martes funcionarios locales.
Las autoridades lanzaron la ambiciosa campaña de pruebas en toda la ciudad el 14 de mayo y hasta la fecha han logrado analizar a 9,9 millones de los 11 millones de residentes, después de que un grupo de nuevos casos aumentó el temor a una segunda ola de infecciones.
Funcionarios dijeron en una comparecencia pública que no hallaron nuevos casos de COVID-19, la enfermedad causada por el coronavirus, en el transcurso de la campaña, que se extendió hasta el 1 de junio.
Los portadores asintomáticos no eran infecciosos, y no se detectaron rastros de virus en los artículos utilizados por esas 300 personas, como máscaras, cepillos de dientes y teléfonos, o en las manijas de las puertas y los botones de elevadores que tocaron, agregaron los portavoces.
La ciudad, capital de la provincia de Hubei, registra la mayoría de las 4.634 muertes y 83.022 infecciones reportadas en China y fue cerrada desde el 23 de enero hasta el 8 de abril.
El costo de llevar adelante las pruebas en toda la ciudad fue de aproximadamente 900 millones de yuanes (unos 126 millones de dólares).




