En la reunión extraordinaria que estaba convocada para el día de hoy en la OEA para evaluar la situación de Venezuela, se puso en consideración de los países miembro una resolución que instaba a la entrega de las actas de los resultados electorales del pasado 28 de julio.
Durante la votación 11 países miembro se abstuvieron a vota la resolución entre los que se encuentran varias de las islas ubicadas en Las Antillas, además de Brasil y Colombia, mientras que México no asistió a la reunión.
17 países apoyaron la resolución y solo hizo falta un voto para que fuera emitida, por lo que líderes políticos de Colombia afirmaron que el país debía haber votado de manera positiva, sobre todo que el documento solicitaba lo mismo que ya Petro y la Cancillería había pedido a Venezuela.
“Reconocer la participación sustancial y pacífica del electorado de Venezuela en las elecciones celebradas el 28 de julio de 2024. Instar al Consejo Nacional Electoral de la República Bolivariana de Venezuela a que publique los resultados de la votación presidencial a nivel de cada mesa electoral y a llevar a cabo un recuento integral de votos con la presencia de organizaciones independientes de observación internacional en un espíritu de total transparencia y para verificar el resultado”, decía el documento.
En los discursos de los diferentes países, Perú, país que ya reconoció a Edmundo González como presidente electo de Venezuela, hizo un amplio análisis del porqué consideran que Nicolás Maduro hizo fraude en las pasadas elecciones.
Por su lado Luis Almagro, en su discurso afirmó que Nicolás Maduro debería ser detenido por las desapariciones y los asesinatos que se han vivido en Venezuela durante el levantamiento social que pide liberta y que gobierne la oposición, por considerar que se ganaron las elecciones de manera legitima.
“Es hora de la Justicia y nosotros vamos a solicitar la imputación de cargos con orden de aprehensión”, afirmó Almagro durante su intervención en la sesión extraordinaria.
Además recordó declaraciones de funcionarios como Diosdado Cabello y del mismo Maduro donde afirmaban que se reprimiría cualquier intento de sacarlos del poder, considerando que las acciones del mandatario del vecino país se pueden considerar como crímenes de lesa humanidad.




