El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha lanzado una dura advertencia contra su antiguo aliado, el empresario Elon Musk, al sugerir públicamente la posibilidad de su expulsión del país.
Las declaraciones surgieron en medio de la creciente tensión por la eliminación de incentivos federales a los vehículos eléctricos, una medida que ha golpeado duramente a Tesla, la compañía insignia del magnate.
«Elon está enfadado. Muy enfadado», aseguró Trump durante un encuentro informal con periodistas. «Sin esas subvenciones, probablemente tendría que cerrar la tienda y volverse a casa a Sudáfrica», añadió en tono irónico, aludiendo al país natal de Musk, aunque este también posee ciudadanía estadounidense.
🇺🇸 | Reportero: ¿Vas a deportar a Elon Musk?
Trump: Tendremos que echarle un vistazo. Quizás tengamos que ponerle DOGE a Elon. Ya sabes lo que es DOGE, el monstruo que podría tener que volver y devorar a Elon, ¿no sería terrible? Recibe muchos subsidios.pic.twitter.com/GjM8cmSc6K
— Alerta Mundial (@AlertaMundoNews) July 1, 2025
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Consultado directamente sobre si consideraría la deportación de Musk, Trump respondió con un enigmático: «Lo miraré», dejando abierta una posibilidad que, aunque legalmente improbable, ha generado revuelo tanto en círculos políticos como empresariales.
Trump, que en el pasado mostró apoyo al sector tecnológico y a las iniciativas de Musk, ahora parece tomar distancia.
Según explicó, su cambio de postura se debe a que las ayudas gubernamentales han favorecido excesivamente a ciertas compañías.
«Las empresas de Elon han recibido muchas, muchas ayudas. Demasiadas», afirmó. Además, señaló que el Departamento de Eficiencia Gubernamental —una entidad en la que Musk tuvo algún papel consultivo durante su Administración— «podría tener que volver para comerse a su antiguo jefe».
El expresidente también aprovechó para criticar la industria de los coches eléctricos en general.
«Nadie quiere un coche eléctrico», declaró con vehemencia. «Yo no quiero un coche eléctrico», sentenció, pese a que en marzo fue captado comprando un Tesla ante las cámaras en un gesto que muchos interpretaron como un intento por contener el daño reputacional de la marca tras las polémicas públicas de su fundador.




