Keith Stansell, Marc Gonsalves y Thomas Howe, contratistas estadounidenses secuestrados por las extintas FARC en 2003, recibirán en su país una millonaria indemnización como pago de los años que estuvieron privados de la libertad.
Esta decisión fue tomada por la Corte Suprema de Estados Unidos quien ordena que a los tres hombre que fueron rescatados por el Ejército de Colombia en 2008 se les pague una suma superior a los 53 millones de dolares, dinero que saldría de los fondos que el Gobierno norteamericano le ha incautado a Samark López, un empresario venezolano.
López quien ha sido incluido desde 2017 a la Lista Clinton es considerado por la Justicia de EE.UU como testaferro del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro; los fondos que están a nombre del empresario según la Corte Suprema provienen de las FARC.




