Un nuevo estudio científico publicado en la prestigiosa revista New England Journal of Medicine habla del beneficio adicional del uso de los tapabocas durante la pandemia de covid-19. Los mismos podrían actuar como elemento de variolización, es decir, generar una especie de inmunidad al virus.
Al inicio de la pandemia, y siguiendo las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud y de los Centros para la Prevención y el Control de Enfermedades de Estados Unidos, el uso de los tapabocas fue únicamente recomendado para las personas con síntomas de alguna enfermedad respiratoria.
En el mes de abril que los CDC cambiaron su postura, y recomendaron que toda la población de Estados Unidos usara tapabocas para evitar que aquellos individuos que tengan el nuevo coronavirus sin saberlo, o tener síntomas, contagien a otros.
Luego en junio la OMS tardó cambió su postura y recomendó también el uso universal de los tapabocas.
El asunto es, que durante este tiempo los tapabocas han probado ser elementos esenciales en la prevención del contagio de la covid-19.
Es así como, los tapabocas no solamente actúan como una barrera física para que la persona que la use no se contagie. Sino que hace el trabajo inverso, es decir, impide que una persona sintomática o asintomática, pueda contagiar a los demás.
Investigadores de la Universidad de California en San Francisco plantean una interesante hipótesis publicada en el New England Journal of Medicine del 8 de septiembre, que establece que los tapabocas actúan como un elemento de variolización, haciendo que si nos infectamos usándola, la enfermedad que adquirimos sea asintomática.




