Desde financiar neveras y estufas en la Antioquia de los años sesenta hasta ofrecer seguros, ahorro programado y mentorías digitales, Comfama ha acompañado durante seis décadas el crecimiento económico de miles de familias y empresas del departamento.
Uno de los primeros programas financieros de la caja de compensación nació gracias a una alianza con Haceb, que permitió a trabajadores afiliados acceder a electrodomésticos mediante un sistema de financiación ligado al subsidio familiar.
Más adelante llegaron los créditos educativos y apoyos para mujeres que necesitaban máquinas de coser para emprender desde sus hogares.
Con el paso de los años, el modelo evolucionó hacia programas de vivienda, salud y fortalecimiento empresarial.
En 1980, Comfama creó el Fondo de Capitalización Social con una inversión inicial de 210 millones de pesos para facilitar préstamos enfocados principalmente en vivienda y salud. También surgieron créditos para pequeños negocios familiares, talleres y panaderías.
En 1995, la organización consolidó varias líneas bajo el programa Crédito Familiar y, un año después, lanzó un fondo dirigido a trabajadores con ingresos de hasta dos salarios mínimos, ampliando el acceso al crédito para personas excluidas del sistema financiero tradicional.
Actualmente, la entidad ofrece un portafolio que incluye créditos, seguros, ahorro programado y acompañamiento financiero.
Solo en 2025, Comfama otorgó más de 193 mil créditos por más de 314 mil millones de pesos y registró 64.293 seguros activos.
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“La evolución de los servicios financieros de Comfama refleja también los cambios de la sociedad antioqueña y ha acompañado los procesos de progreso de miles de personas”, señaló Cristina Hernández Betancur, responsable de Servicios Financieros de Comfama.
La transformación también ha llegado al entorno digital. Desde 2018, la Mentoría Financiera incorporó plataformas virtuales, diagnósticos digitales y programas especializados para jóvenes, mujeres y personas próximas a pensionarse.
Historias como la de Catalina Gómez, de 23 años, reflejan ese impacto. Gracias al subsidio de vivienda y un crédito de mejoramiento, logró cumplir el sueño de tener vivienda propia junto a su familia.
Después de 60 años, el propósito de Comfama sigue siendo el mismo: brindar herramientas para que las familias y empresas antioqueñas construyan bienestar, progreso y nuevas oportunidades.


