Ocho meses después de la última guerra en la región, Israel y Estados Unidos lanzaron este sábado un ataque conjunto “de gran envergadura” contra Irán, desatando una rápida respuesta militar y ampliando el conflicto a varios países del Golfo.
El anuncio lo hizo por sorpresa el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, mientras en la madrugada se escuchaban fuertes explosiones en Teherán.
El presidente estadounidense, Donald Trump, confirmó que se trata de una operación conjunta “masiva” y afirmó que Irán rechazó “toda oportunidad” de abandonar sus ambiciones nucleares.
En un mensaje difundido en Truth Social, sostuvo que la ofensiva busca asegurar el futuro y no descartó posibles bajas estadounidenses.
Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, aseguró que la operación será “mucho más fuerte” que la iniciada en junio y que pretende eliminar lo que calificó como una “amenaza existencial” del Gobierno iraní.
PM Benjamin Netanyahu:
"Mis hermanos y hermanas, ciudadanos de Israel, hace un tiempo, Israel y Estados Unidos emprendieron una operación para eliminar la amenaza existencial que representa el régimen terrorista en Irán.Agradezco a nuestro gran amigo, el presidente Donald… pic.twitter.com/fpZ2VTgQRn
— Israel en Español (@IsraelinSpanish) February 28, 2026
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Irán responde con misiles y drones
La reacción de Teherán fue inmediata. Los Cuerpos de Guardianes de la Revolución Islámica informaron el lanzamiento de una primera oleada de misiles y drones contra territorio israelí.
El Gobierno iraní había advertido que no dudaría en responder ante cualquier agresión militar.
Explosiones en el Golfo y cierre del espacio aéreo
La tensión se extendió rápidamente a otros países. Se reportaron explosiones en Baréin, Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait.
En Doha, se escucharon detonaciones cerca de la base militar de Al Udeid, la mayor instalación estadounidense en la región. Autoridades cataríes aseguraron haber interceptado varios proyectiles.
Según la televisión pública israelí Kan, entre los posibles objetivos del ataque figuraban el líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, y el presidente Masud Pezeshkian.
En paralelo, varias aerolíneas suspendieron sus vuelos hacia Oriente Medio. El grupo Lufthansa canceló operaciones hacia Tel Aviv, Beirut, Ammán, Erbil y Teherán, mientras que Air France y British Airways anunciaron medidas similares. Israel, por su parte, cerró completamente su espacio aéreo a vuelos civiles.
La ofensiva, que podría prolongarse varios días, marca uno de los momentos de mayor tensión en la región en los últimos años y abre la puerta a una confrontación de alcance imprevisible.




