El equipo de guardabosques de la Secretaría de Medio Ambiente registró en una de las reservas del municipio al águila negra o águila iguanera (Spizaetus tyrannus), la especie de ave rapaz más grande reportada para la ciudad. Se suma a otras como el águila pescadora o el gavilán pollero.
Se alimenta, principalmente, de mamíferos pequeños y medianos (ardillas, murciélagos, zarigüeyas y otros marsupiales nocturnos), aves medianas (tucanes y guacharacas), lagartos y serpientes. Frecuenta bosques secundarios, áreas parcialmente abiertas y bordes de bosque cercanos a los ríos.

En el Valle de Aburrá se podría considerar la segunda ave rapaz más grande, con 68 centímetros de altura. La primera es el águila crestada (Spizaetus isidori), de 75 centímetros, la cual fue identificada en 2018 en el Refugio de Vida Silvestre Alto de San Miguel.
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“Estos registros, hacen parte del proceso de construcción de la línea base de biodiversidad que adelantamos en las reservas naturales, que nos permite identificar la fauna que retorna a la ciudad por encontrar condiciones apropiadas para su hábitat”, dijo la secretaria de Medio Ambiente, Diana Montoya.




