El legendario actor Alain Delon, considerado el último gran ícono masculino del cine francés, falleció el domingo a los 88 años, tras una larga carrera marcada por su brillantez en la gran pantalla y por las dificultades personales en los últimos años de su vida.
Sus tres hijos, Alain Fabien, Anouchka y Anthony, anunciaron con «profundo pesar» el fallecimiento de su padre, quien murió en su casa de Douchy, en el centro de Francia, rodeado de su familia.
Según precisó su hijo Anthony a la AFP, Delon, que padecía un linfoma, falleció alrededor de las 03:00 horas locales (01:00 GMT).
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, rindió homenaje al actor en la red social X, destacando que «Klein o Rocco, el gatopardo o el samurái, Alain Delon interpretó papeles legendarios e hizo soñar al mundo. Prestó su rostro inolvidable para sacudir nuestras vidas», describiendo al fallecido como un «monumento francés».
Monsieur Klein ou Rocco, le Guépard ou le Samouraï, Alain Delon a incarné des rôles légendaires, et fait rêver le monde. Prêtant son visage inoubliable pour bouleverser nos vies.
Mélancolique, populaire, secret, il était plus qu’une star : un monument français. pic.twitter.com/1JTqPfVo5n
— Emmanuel Macron (@EmmanuelMacron) August 18, 2024
A lo largo de su carrera, Delon fue conocido como el galán por excelencia, trabajando bajo la dirección de grandes maestros del cine como Luchino Visconti y Jean-Paul Godard.
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Sin embargo, desde finales de los años 1990, Delon prácticamente desapareció de la gran pantalla, aunque siguió siendo una figura relevante en la prensa y la televisión, en ocasiones por sus declaraciones controvertidas y problemas personales.
Los últimos años de su vida los pasó en su propiedad en Douchy, donde expresó su deseo de ser enterrado, cerca de sus perros.
Gilles Jacob, expresidente del Festival de Cannes, describió a Delon como «un león majestuoso, un actor de mirada de acero (…) que lo concebió todo y lo controló todo menos su final».






