Después de 10 años de ires y venires judiciales, la Corte Suprema de Justicia condenó al exsenador y exgobernador de Antioquia, Luis Alfredo Ramos Botero, por haberse aliado con grupos paramilitares entre 2001 y 2007.
El exsenador se asoció “con organizaciones paramilitares por varios años” y colocó la función pública al servicio de esos grupos ilegales, contribuyendo “con el creciente estado de violencia que se presentó en el departamento de Antioquia y en general de tipo estructural que continúa sumido el conglomerado local, regional y nacional, menoscabando el interés que el Estado busca salvaguardar” expresó el alto tribunal.
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La Sala Especial de Primera Instancia estableció, además, que Ramos recibió dinero y apoyo político de las autodefensas, en especial del Bloque Metro y el Bloque Centauros, y, por supuesto, de los hermanos Carlos y Vicente Castaño, quienes, según el exjefe paramilitar Ernesto Báez, eran amigos del exsenador.
Luis Alfredo Ramos deberá cumplir una condena de 95 meses (siete años y nueves meses de prisión); además, fue inhabilitado para ejercer cargos públicos y deberá pagar una multa correspondiente a 7.749 salarios mínimos legales vigentes.




