La Corporación Autónoma Regional del Centro de Antioquia, Corantioquia, avanza en el proceso de delimitación de la ronda hídrica de la quebrada Doña María, en un tramo de 4,3 kilómetros de su cuenca media, ubicado en la vereda El Salado del corregimiento San Antonio de Prado, en el distrito de Medellín, como parte de las acciones de planificación ambiental y gestión del riesgo que se desarrollan bajo lineamientos nacionales.
La quebrada Doña María hace parte de las fuentes priorizadas por Corantioquia para el acotamiento de rondas hídricas en su jurisdicción, conforme a lo establecido en la Resolución 040 de 2022. Este proceso se enmarca en la normativa ambiental vigente y responde a la necesidad de proteger el recurso hídrico y los servicios ecosistémicos asociados.
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Las rondas hídricas corresponden a las franjas contiguas a los cuerpos de agua naturales continentales, tanto de corrientes en movimiento como de aguas relativamente estancadas, independientemente de que su flujo sea continuo, periódico o eventual durante el año hidrológico. Su delimitación constituye un instrumento clave de planificación ambiental y ordenamiento del territorio.

De acuerdo con Corantioquia, este mecanismo busca, además de la conservación del recurso hídrico, la prevención de riesgos asociados a inundaciones y crecientes súbitas, así como el uso sostenible del suelo. El proceso se desarrolla bajo los lineamientos técnicos, normativos y ambientales definidos por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, y obedece a un ejercicio de priorización basado en criterios ambientales, sociales, administrativos y territoriales.
En coherencia con su modelo de Gobernanza Territorial Ambiental y Participación Ciudadana con Enfoque Diferencial (GOTA), la Corporación orienta esta intervención desde una visión integral del territorio como zona de vida, incorporando dimensiones sociales, culturales y ambientales con un enfoque de conservación y sostenibilidad.
Según el Plan de Ordenamiento Territorial del Distrito de Medellín (Acuerdo 46 de 2006), la quebrada Doña María y sus afluentes se localizan en áreas con amenaza alta por inundaciones. En este contexto, la delimitación de la ronda hídrica se convierte en una herramienta técnica fundamental para fortalecer la gestión del riesgo y suministrar insumos a las autoridades locales para la toma de decisiones.
Al respecto, la directora general de Corantioquia, Liliana María Taborda González, señaló que este proceso reafirma el compromiso institucional con la protección de los recursos naturales, la reducción del riesgo de desastres y el trabajo articulado con comunidades campesinas, asentamientos Emberá Dobidá y autoridades locales, como base para un desarrollo territorial sostenible.
El proyecto tiene una duración de ocho meses, inició en octubre de 2025 y concluirá en mayo de 2026. Durante su ejecución, la delimitación de la ronda hídrica es abordada como un ejercicio socioambiental participativo, en el que la lectura del territorio se construye de manera conjunta entre la institucionalidad y las comunidades, garantizando la comprensión de los objetivos, alcances y beneficios del proceso.
Entre diciembre de 2025 y enero de 2026, cerca de 150 personas han participado en espacios de diálogo y concertación, incluidos líderes comunitarios, juntas de acción comunal, colectivos de mujeres, mesas ambientales, sector privado y entidades públicas, en articulación con los corregidores. En las próximas semanas se prevé la realización de nuevas visitas al territorio.
Como resultado final, en mayo se contará con un estudio técnico que dará lugar a la expedición de un acto administrativo, conforme al Decreto 1076 de 2015 y la Resolución 957 de 2018 del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible. Dicho acto definirá la delimitación de la ronda hídrica del tramo intervenido de la quebrada Doña María, junto con su zonificación y las estrategias de manejo ambiental.
El dato
El estudio técnico y su correspondiente acto administrativo se constituirán en una determinante ambiental para el ordenamiento territorial, orientada a la protección del ecosistema y a la implementación de medidas de preservación, restauración y uso sostenible, con el fin de garantizar una ocupación del territorio armónica y segura en beneficio de las comunidades y del entorno natural.
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