El sector turístico es sin duda uno de los más afectados a causa de la llegada de la COVID-19 y así lo demuestran las cifras de Cotelco Antioquia donde arrojan una ocupación hotelera actual del 2.9%. Y es que, aunque el turismo es el último en la cadena de necesidades, es indispensable repensar las estrategias de activación, ya que es un ítem fundamental para que los ciudadanos sientan una recuperación de lo que ahora se promueve como la “nueva normalidad”.
En un conversatorio digital llamado “Reinvención del turismo en tiempos de coronavirus”, organizado por Proantioquia y moderado por su Gerente de Proyectos Alejandro Arbeláez, se discutieron las alternativas para promover una reapertura segura tanto para los promotores del sector turístico como para sus usuarios.
La gran oportunidad que tienen los actores de esta industria en este momento es el impulso del turismo local y regional en primer lugar y luego a nivel nacional, ya que, ante las restricciones para viajar a destinos extranjeros, es el momento de rescatar nuestras riquezas naturales, gastronómicas y de tradición para impulsar nuestros destinos más cercanos. Por eso, Lucía Laverde, Gerente Corporación Turística de Suroeste, plantea la visibilidad de las regiones y la conectividad entre ellas con rutas camineras y circuitos turísticos.

Beatriz Velásquez, Directora Clúster Turismo de la Cámara de Comercio de Medellín por su parte, habla de la necesidad de empezar a organizar los procesos, es decir contabilizar los usuarios, sus experiencias y adoptar modelos de éxito de otros lugares para aplicarlos a los nuestros. Entender el perfil del nuevo turista y así más rápido adecuar el producto para cuando la gente comience a salir de manera inteligente se puedan recibir en hoteles, restaurantes, hosterías, etc.
Para ello, hay que adquirir nuevamente la confianza del cliente en cuanto a higiene y bioseguridad. Juan Felipe Builes, Responsable de Turismo de Comfama, afirma: “No se puede pensar en grupos de 200 o 300 personas en simultánea. Por eso hay cumplir los protocolos y hay que ajustar por ejemplo temas de transporte, distancias, aforo en restaurantes, limpieza de platos, etc.”
Es aquí cuando entra la academia y sobre esto Luz Helena Naranjo, Decana Facultad de Administración del Colegio Mayor comenta: “Las universidades tienen una oferta en programas de turismo ya creada, pero hay que ajustar de manera rápida. Proponer formaciones de choque como nuevos modelos de negocio en el ámbito digital, capacitaciones en temas de bioseguridad para recintos, gastronomía, sostenibilidad, etc.”
El reto es grande, pero no imposible y a medida en que se vayan resolviendo las situaciones de manera oportuna y segura para los usuarios, así mismo irán siendo receptivos a esta oferta y el flujo migratorio se dirigirá a donde mejor se esté respondiendo en este momento de crisis.




