El mejor comportamiento de los usuarios de la Línea única de emergencias del 123, ha permitido aumentar la eficiencia en la atención.
Las campañas de conciencia frente al uso de la línea única de emergencias del 123 y los protocolos especiales de atención, aplicados al funcionamiento de esta importante herramienta de la ciudad en el período de aislamiento obligatorio, han provocado que no solo mejore el comportamiento de los usuarios, sino que aumente la eficiencia en la reacción para el cubrimiento de emergencias en la ciudad.
Las llamadas improcedentes, de broma o solo realizadas para molestar a los operadores, bajaron a niveles que no se habían registrado antes. El mes pasado, se presentaron 1.686 llamadas improcedentes de adultos, frente a casi 11.000 del mismo mes del año pasado.
La buena noticia es que esta cifra se redujo drásticamente en los dos meses de cuarentena en Medellín. En marzo fueron 26.595 llamadas en este concepto y en abril 14.182, para una reducción aproximada del 80 por ciento, comparada con la cifra desde enero.
“Por la situación de la pandemia y de cuarentena, tuvimos serios problemas para atender las emergencias. Tuvimos picos de más de 103.000 llamadas en un mes, lo que logramos solucionar con la decisión de implementar tecnología inmediata y también, hay que reconocer que los usuarios tomaron conciencia de la importancia de hacer buen uso de la línea”, explicó el secretario de Seguridad y Convivencia, José Gerardo Acevedo Ossa.
La conciencia de la ciudadanía frente a la cuarentena funcionó en este caso. Recordemos que el 123 concentró la atención de emergencias y recepción de alertas por casos de Covid 19.





