La ciudad de Cartagena, en la Costa Atlántica colombiana, se ha convertido en uno de los destino predilectos por propios y extraños.
Por: Angélica García – Comunicaciones www.paraelviaje.com
Mi corazón latiendo tan fuerte… es el único sonido que puedo escuchar. Mis manos sudando y llenas de nervios por vivir algo tan maravilloso. Mi cuerpo sintiendo millones de emociones mientras camino por el pasillo que me llevará al cielo, acompañada de mi maleta que va detrás de mí, llena de ilusiones y con ganas de vivir nuevas aventuras.
Mis ojos queriendo admirar el infinito y fuerte mar. Mis oídos llenos de expectativas para llenar el silencio con el maravilloso baile de las olas. Mis pies caminando por suelos diferentes, sintiendo como la arena se apodera de ellos y los ahoga sin compasión.
Siento la alegría en tantas personas llenando de música y risas cada rincón, escuchando el sonido de las cámaras y observando cómo guardan los momentos inolvidables para siempre, y observando cómo los residentes llaman la atención con sus accesorios y sus comidas típicas.
Esa es Cartagena, una ciudad que no sólo es playa, brisa y mar, porque al visitarla por primera vez o regresar a ella, no puedes dejar de ir a sus baluartes, sus coloniales plazas y, por supuesto, al barrio Getsemaní, uno de sus puntos más emblemáticos, junto con el Castillo de San Felipe (Patrimonio de la Humanidad según la UNESCO), el cual se encuentra a menos de un kilómetro de este colorido sector de la “Ciudad Vieja”.

Hoy en día, las calles de Getsemaní son referentes arquitectónicos sin igual. Lo antiguo y bohemio del sector y sus calles angostas como callejones o callejuelas, hacen que cada una, a parte de tener su propio nombre y característica singular, ofrezca sus propios servicios culturales, gastronómicos, hoteleros y rumberos.
Gente amable y sencilla que, al ver un turista en busca de ayuda, lo guían con alegría por la Calle de las Chancletas, con sus selváticos jardines y enredaderas que brotan de las paredes de sus casas combinados con la intensa luz del sol y los colores vivos de las fachadas; o por la Calle de las Tortugas, encerrada por altos muros pintados y con diversidad de grafitis; también por la Calle de la Media Luna, con sus bares y agitada vida nocturna; y, así mismo, por la Calle de San Juan, que se identifica con facilidad por ser un callejón curveado.

Así se siente viajar. Así se siente caminar por la bella ciudad amurallada de Cartagena.
Por estos y cientos de motivos más, debes incluir a Cartagena dentro de tu bitácora de viaje. Tu Luna de Miel, tu primera vez en el mar, tu viaje de placer o cualquiera que sea el motivo, merece llevarse a cabo en está mágica ciudad del Caribe colombiano.
¿Cuándo viajar y dónde alojarse?
En cualquier época del año, Cartagena tendrá sus brazos abiertos para recibirte en un exquisito plan de 3 noches o más. El hotel Astra Suite, situado frente al mar Caribe, a 2 kilómetros de la playa Chiriguito Beach y del famoso castillo fortificado de San Felipe de Barajas y a 3000 metros de la cima del cerro del convento de Santa Cruz de la Popa, desde donde se puede disfrutar de una magnífica vista de la ciudad, es una económica y confortable alternativa para estar cerca de la “Ciudad Vieja” y de la playa.
Programa tus próximas vacaciones y viaja con ParaelViaje, donde les incluirán en su plan, el tour a Tierra Bomba con almuerzo; de esta manera, sólo tendrás que invertir un poco más para visitar las Islas del Rosario o para vivir las noches de Cartagena.

Para solicitar una consulta y disfrutar de unas vacaciones en esa linda ciudad colombiana, puede comunicarse al número de celular +57 3174027066 ó visita: www.paraelviaje.com; también le pueden escribir al correo electrónico info@paraelviaje.com
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