La reciente visita oficial del alcalde de Itagüí, Diego Torres, a París, Francia, desató una fuerte controversia en la opinión pública tras conocerse que el viaje costó cerca de 50 millones de pesos en viáticos, asumidos con recursos de los contribuyentes.
El desplazamiento se realizó el pasado 29 de junio con el argumento de adelantar una “misión internacional” para presentar el modelo de seguridad del municipio y conocer experiencias de desarrollo urbano.
No obstante, documentos oficiales revelan que solo Torres gastó 29 millones de pesos, mientras que su asesora, Karen González Quintana —prima de los políticos Carlos Andrés Trujillo y Daniel González—, sumó otros 21 millones.
El gasto resulta particularmente polémico si se tiene en cuenta que Itagüí ocupa el primer lugar como el municipio más inseguro del Valle de Aburrá.
En paralelo, diferentes comunidades señalan que persisten graves problemáticas locales: familias de Los Olivares aseguran que el mandatario no ha atendido a quienes permanecen en riesgo; líderes barriales reclaman falta de presupuesto para programas sociales; y ciudadanos denuncian el aumento de la inseguridad y la presencia de habitantes de calle.
La inconformidad crece entre los itagüiseños, quienes cuestionan la pertinencia de que el alcalde viaje a Europa a hablar de seguridad, mientras en la ciudad los índices de violencia siguen en ascenso.
Para muchos, el contraste entre los gastos oficiales y las necesidades locales confirma la percepción de que la administración Torres privilegia los viajes y los favores políticos por encima de atender las urgencias de la población.





