Con un coronavirus estacional, el hemisferio norte podría gozar de un verano más tranquilo, pero en otoño/invierno habría un «alto riesgo de rebrote».
Desde los primeros días de la epidemia de COVID-19 en Europa, la idea de si el virus desaparecería con la llegada del buen tiempo no ha dejado de plantearse. ¿Actuará el nuevo coronavirus como una simple gripe estacional?.
Tres meses después, el declive general de la epidemia observado en el antiguo Continente durante los últimos días de primavera ha reavivado la hipótesis.
No se trata de una idea loca para un «virus respiratorio», por lo que ha sido estudiada y tratada en múltiples publicaciones científicas.
«Muchos virus respiratorios son estacionales, como el de la gripe o el VRS [virus respiratorio sincitial, responsable de la bronquiolitis en los recién nacidos]», explica el epidemiólogo Antoine Flahault, que dirige el Instituto de Salud Global de la Universidad de Ginebra.
Es así, el coronavirus también podría estar sujeto a la influencia de las estaciones: temperatura, humedad, exposición al sol o comportamientos humanos. Pero ¿qué argumentos respaldan esta afirmación?.
Algunos argumentos
¿Rebrote?
Un estudio de la Universidad estadounidense de Princeton, publicado en mayo en la revista Science, concluía que la humedad y la temperatura tenían un efecto secundario en la propagación del virus, al menos en los primeros momentos de la pandemia.
«El virus se propagará rápido, sean cuales sean las condiciones climáticas», auguró la autora principal del estudio, Rachel Baker. Pues existe otro factor mucho más importante que facilita la circulación del COVID-19: la débil inmunidad colectiva de la población.
Sin embargo, Antoine Flahault recuerda que la estacionalidad de los virus como el de la gripe no se resume únicamente a la temperatura y la humedad. También influye la exposición al sol (por el papel destructor de la radiación ultravioleta en la envoltura vírica) y los comportamientos relacionados con la estación (la gente pasa más tiempo fuera cuando hace buen tiempo).
Además, la gripe nunca provoca epidemias en verano en Europa, mientras que en las zonas intertropicales las hay durante todo el año.




