En una inesperada declaración durante la transmisión del Consejo de Ministros realizada la noche del pasado lunes 21 de abril, el presidente Gustavo Petro afirmó públicamente que le fue retirada la visa para ingresar a Estados Unidos.
El anuncio, hecho de forma casual y con un toque de humor, generó de inmediato una oleada de reacciones tanto en el ámbito nacional como internacional.
“Aquí tenemos que prepararnos para cosas, ministro de Hacienda que está reemplazando a Germán Ávila que está precisamente en Estados Unidos. Yo ya no puedo ir porque creo que me quitaron la visa. No tenía necesidad de tener visa, pero bueno, ya vi al pato Donald varias veces, entonces me voy a ver otras cosas”, expresó el mandatario colombiano mientras sonreía frente a las cámaras.
Atención: El Presidente @petrogustavo afirma que ya no puede entrar a Estados Unidos porque le quitaron la visa para ingresar a ese país. “Aquí hay que prepararnos para cosas”, dice el jefe de Estado. Vía @UltimaHoraBLU @BluRadioCo pic.twitter.com/FefMJJoLSb
— Ricardo Ospina (@ricarospina) April 22, 2025
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Aunque Petro no ofreció mayores detalles sobre las circunstancias que rodearon la supuesta cancelación de su visa, el comentario ha encendido las alarmas en círculos diplomáticos.
La situación cobra relevancia adicional si se tiene en cuenta que, actualmente, tanto el ministro de Hacienda Germán Ávila como la canciller Laura Sarabia se encuentran en territorio estadounidense.
Esta última tiene previsto participar por primera vez en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en Nueva York.
Un contexto tenso
El sorpresivo anuncio del presidente se da en medio de un contexto bilateral complicado. A principios de este año, Petro sostuvo una agria confrontación con el expresidente Donald Trump, quien ha retomado protagonismo en la política estadounidense.
La disputa escaló al punto de generar preocupación sobre un posible rompimiento de relaciones entre Colombia y su principal aliado histórico en la región.
Además, el gobierno de Colombia enfrenta la amenaza de ser “descertificado” por Estados Unidos en su lucha contra el narcotráfico, debido al aumento de cultivos ilícitos en el país.
Aunque la administración Petro ha anunciado una nueva estrategia para contrarrestar este fenómeno, la retirada de su visa podría ser interpretada como un primer paso hacia una medida más severa por parte de Washington.
Un antecedente incómodo
La última vez que un mandatario colombiano se vio involucrado en una situación similar fue durante el gobierno de Ernesto Samper, en plena crisis del Proceso 8.000, cuando también le fue retirada la visa para ingresar a Estados Unidos.
En aquella ocasión, Samper respondió con una frase que se volvió célebre: “Yo no necesito visa para ir a Chaparral (Tolima)”.
Hasta el momento, ni la Embajada de Estados Unidos en Colombia ni el Departamento de Estado han emitido un pronunciamiento oficial sobre las declaraciones de Petro.
Tampoco lo ha hecho el Ministerio de Relaciones Exteriores colombiano, que guarda silencio mientras crece la expectativa sobre las posibles implicaciones diplomáticas del caso.




