«Very, Very, Very Well», el primer rock and roll colombiano demostró desde 1958 que la música local podía dialogar con géneros internacionales y exóticos sin perder su esencia.
Su atrevimiento grabado con el acordeón en diálogo con la guitarra eléctrica allanó el terreno para artistas que, en las décadas siguientes, continuarían explorando las fusiones tropicales que enriquecieron el folklore nacional. Pero, ¿Cuándo llegó el Rock and Roll a Colombia y quién es Carlos Román en la historia de nuestra música? Esta historia contiene colores y sinsabores paseándose por regiones y temporadas innovadoras.
Una canción de Bill Haley & His Comets llegó a Colombia a través de la película del mismo nombre que se estrenó en Bogotá en 1957, específicamente en el Teatro El Cid. «Rock Around The Clock», protagonizada por Bill Haley y su banda, marcó la llegada del género al país y generó gran impacto cultural que creó un eco por varias décadas en la cultura latinoamericana con sus correspondientes réplicas locales. Nacieron nuevos ídolos, artistas, imitadores, estéticas, comunidades, y por supuesto, miles de copias de clásicos consolidados, ya atemporales traducidos que se reclamaban como propias en México, Argentina, Chile y Colombia.
Y, sí, Bill Haley and His Comets se presentaron en Bogotá. Específicamente, se presentaron en el Teatro Colombia (hoy Teatro Jorge Eliécer Gaitán) los días 7 y 8 de diciembre de 1960. Este evento fue significativo en la historia del género en Colombia y consolidó aún más el movimiento naciente en el país. Mientras tanto, a mediados de la década del 50, el empresario y músico Antonio Fuentes se trasladaba a Medellín a 16 años de haber abierto su propia disquera en Cartagena y grababa una canción experimental que se quedaría en la historia como el primer Rock and Roll colombiano.
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Don Antonio Fuentes, grabó en 1958 una curiosa canción dominada por la guitarra eléctrica y complementada por un acordeón junto a otra llamada ‘Mi nena’. Quien llevó ambos temas a los surcos, con el apoyo de Morgan Blanco en acordeón, fue un guitarrista y cantante llamado Carlos Román, al lado de su Sonora Vallenata.
A pesar de la absoluta recordación del tema, no ocurre lo mismo con el nombre de Román, que sigue siendo hoy parte de la evocación escasa del público especializado. Nacía “Very, Very Well”.




