Los arrecifes de coral tienen un valor incalculable en los ecosistemas marinos porque protegen las costas contra la erosión y los embates de las olas, sirven como hábitat para el 25% de especies marinas, incluyendo las de consumo humano y son de gran importancia para la pesca.
Es por esto que frente a las costas de Emiratos Árabes Unidos (EAU), un grupo de buzos remueven corales frescos de una barrera para cortarlos en piezas más pequeñas y reinsertarlos en aguas ligeramente más profundas.
Los buzos, que trabajan para el Centro Fujairah Adventure, están construyendo arrecifes artificiales con la esperanza de alentar un resurgimiento de la vida marina, que se ha deteriorado en los últimos años a causa del cambio climático y la contaminación derivada del masivo desarrollo económico.
El pequeño equipo de buzos, con ayuda de voluntarios externos, ha instalado más de 9.000 corales en 600 metros cuadrados en el último año. Dentro de cinco años, esperan haber cubierto 300.000 metros cuadrados con 1,5 millones de corales.





