Se acaba el código QR en los restaurantes de Colombia. Las cartas físicas con precios fijos y en pesos serán obligatorias.
Así lo dio a conocer la Superintendencia de Industria y Comercio, en su rol de autoridad nacional de protección al consumidor, mediante la actualización de una Circular Única.
En dicha Circular se actualizaron las instrucciones sobre cómo se debe informar a los consumidores acerca de los precios y la voluntariedad de la propina, así como del derecho de no pagarla o de modificar su cuantía si les es sugerida.
Estos son algunos de los aspectos más importantes que se modificaron en la Circular Única de la Superintendencia de Industria y Comercio:
Respecto del precio:
– Se debe informar los precios a los consumidores a través de una lista de precios o través de cartas físicas.
– Sin importar el sistema de precios que elija el establecimiento, se debe garantizar siempre la visibilidad del precio y que el medio de información sea físico. El uso de medios tecnológicos es facultativo y no sustituye dicha obligación.
– Si se elige el sistema de carta de precios, por lo menos una carta debe ser visible a los consumidores de tal forma que puedan consultar los precios antes de ingresar a dicho establecimiento.
– Para la visualización de los precios, los establecimientos no pueden exigirles requisitos adicionales a los consumidores, como, por ejemplo, registrarse en páginas web, proporcionar datos personales o conceder permisos de acceso a aplicaciones.
– No se deben usar textos, imágenes o elementos que induzcan en error al consumidor sobre el precio del producto, como lo son, por ejemplo, anuncios en decenas o centenas con aclaraciones del tipo “precios en miles de pesos colombianos” o “20K”; o utilizar expresiones indeterminadas como “según el tamaño” o “según el peso”; o el uso de palabras que no correspondan al idioma castellano.
Respecto de la propina:
– La propina es un reconocimiento voluntario del consumidor a las personas que hacen parte de la cadena de servicios por el buen servicio y producto recibido, por lo que depende plenamente del consumidor su pago o no.
– El establecimiento puede sugerir el valor de la propina, siempre que no supere el 10% del valor del servicio prestado, y se le debe preguntar al consumidor, cuando este solicita la liquidación de su cuenta, si desea incluirla en la factura o si desea pagar una cuantía diferente.
– El consumidor puede decidir no pagar la propina o modificar su cuantía en cualquier momento, incluso después de que se haya emitido la factura de venta, si no se le preguntó antes de emitirla.
– Mediante avisos fijados a la entrada del establecimiento, en las cartas y en las listas de precios, se debe informar a los consumidores sobre la voluntariedad de la propina y su destinación, así como el correlativo derecho que les asiste de no pagarla o de modificar su cuantía cuando esta les sea sugerida.
El incumplimiento de estas disposiciones podría causar la imposición de multas hasta por 2.000 SMMLV.
También pueden leer: Entrevista: Asesinatos y robos alarman a la comunidad de Rionegro, Antioquia
Entrevista: Asesinatos y robos alarman a la comunidad de Rionegro, Antioquia via @elmetroenlared https://t.co/apM4I1oO0O @jaramillolujan @JaramilloLEC
— http://www.elmetro.com.co (@elmetroenlared) September 15, 2022




