El ministro de Hacienda designado del eventual gobierno de Abelardo de la Espriella, Miguel Gómez Martínez, aseguró que la próxima administración recibiría unas finanzas públicas en una situación crítica y anticipó que será necesario un ajuste fiscal cercano a los $60 billones.
En declaraciones a medios nacionales, Gómez afirmó que el país llegó al límite de su capacidad de endeudamiento y que ya no sería sostenible mantener el nivel actual de gasto estatal.
Uno de los datos que más llamó la atención fue el balance presentado sobre las cuentas del Gobierno entre enero y abril de este año: según explicó, el Estado habría gastado en promedio $40 billones cada mes, mientras que los ingresos apenas alcanzaron $28 billones mensuales, generando un faltante cercano a $12 billones al mes.
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— BluRadio Colombia (@BluRadioCo) July 1, 2026
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“Es como una casa que recibe 28 pero gasta 40. La diferencia se cubre con deuda”, explicó.
Para Gómez, este comportamiento convirtió el endeudamiento en una fuente permanente de financiación del Estado y obliga a tomar medidas de austeridad.
Según adelantó, el plan no comenzaría con una nueva reforma tributaria sino con una reducción del gasto público, revisión de presupuestos y posibles cambios en la estructura estatal.
Incluso planteó revisar el tamaño del Gobierno y cuestionó la sostenibilidad de mantener los 19 ministerios actuales. También advirtió que algunos contratos temporales podrían no renovarse dentro del plan de ajuste.
El funcionario designado sostuvo además que la deuda pública ya superaría los $1.200 billones y afirmó que esto equivale a que cada colombiano cargue con una deuda cercana a los $20 millones.
Finalmente, anticipó que el próximo gobierno buscaría reactivar la exploración de petróleo y gas y revisar el rumbo de Ecopetrol como parte de su estrategia económica.

