A pesar que Estados Unidos es uno de los países más golpeados a causa de la COVID-19, poco a poco se comienzan a retomar actividades deportivas. Es el caso de la liga profesional de baloncesto estadounidense NBA, quienes suspendieron encuentros el 11 de marzo y apunta a reanudar a modo de concentración a finales de julio en el parque temático de Disney World, en Orlando (Florida).
Así lo afirmó el director de comunicaciones de la NBA, Mike Bass, quien explica que la idea es estar en una sede única donde se puedan realizar partidos, sesiones de entrenamiento y permita un volumen de alojamiento para jugadores, árbitros, cuerpos técnicos, familias, etc.
«Nuestra prioridad sigue siendo la salud y la seguridad de todos los involucrados. Estamos trabajando con expertos en salud pública y funcionarios del gobierno en un conjunto integral de pautas para garantizar que existan protocolos y protecciones médicas apropiadas».
Lo que falta por acordar es si se terminará la fase regular del torneo que aún quedaban por jugar o se pasará directamente a los playoffs. Otra alternativa es que todos los equipos lleguen a 70 partidos y no 82 como normalmente se realiza.
Sobre el complejo Disney World, cuenta con 90 hectáreas, tres pistas de juego y una gran capacidad hotelera, lo cual permitiría a la liga, reiniciar las actividades al tiempo que limita la exposición al virus.
Aunque no hay nada oficial, esta opción se va imponiendo a la de Las Vegas y los equipos ya han solicitado la vuelta de sus jugadores para el día 1 de junio, momento en el que todos los deportistas deberán estar en sus respectivas ciudades. Así se podría hacer un retiro inicial de dos semanas para jugadores en un periodo de cuarentena, una o dos semanas de entrenamientos individuales en las instalaciones de cada equipo y un campamento de entrenamiento formal de dos a tres semanas.




