La imprudencia frenará al Metroplús en la Nororiental

Por: Mauricio Galeano Quiroz - Comunicador Social-Periodista - @Maurosgal

- Advertisement -spot_img

La estación Palos Verdes del sistema Metroplús en Manrique es el inicio del calvario que viven diariamente los conductores de los buses cuando deben sortear el tramo que atraviesa la comuna Nororiental hasta el Parque de Aranjuez.

La tradicional carrera 45 del barrio Manrique, en Medellín, dejó de ser la vía en doble sentido para los buses de diferentes rutas y se convirtió desde el año 2011 en el carril exclusivo para el sistema de buses de Metroplús que se articulan en otros puntos de la ciudad con el sistema Metro.

Para miles de habitantes de esta importante zona de Medellín el Metroplús ha sido una gran ventaja puesto que se convierte en un sistema de transporte masivo que les permite ahorrar diariamente en el dinero que invierten en sus pasajes para desplazarse a trabajar, estudiar o hacer diligencias en otros lugares de la ciudad.

Lean también: ¡No deje el paraguas ni la chaqueta! Fin de semana lluvioso en el Valle de Aburrá

Sin embargo, esa dicha está a punto de truncarse debido a la imprudencia de los conductores de motocicletas, automóviles y bicicletas que diariamente invaden el carril exclusivo de los buses. La irresponsabilidad de quienes se mueven en la zona ha ocasionado choques con los buses, accidentes con peatones, amenazas a los conductores del Metroplús y atraso en el flujo de las rutas.

Atravesar la carrera 45 es un dilema. Cruces como el de la estación Esmeraldas, en la que hay semáforo, son un peligro inminente. Si usted sube manejando su carro a veces debe frenar bruscamente porque los motociclistas, a veces con parrillero, se desplazan raudos a más de 80 kilómetros por hora en una vía por la cual tienen prohibido transitar. A eso súmele que van sin luces, sin casco ni chaleco reflectivo, y en muchas ocasiones sin Soat ni pase. Y si te chocan lo único que dicen es: “¡Ay, pa´!”; eso sin contar con las veces en que te amenazan reclamando que les tienes que pagar el daño y que si no llaman al duro del sector. ¡Todos se creen pillos!

Si uno de pronto se va más al sur, al cruce de la carrera 45 con la calle 71, el panorama es abrumador… El sinnúmero de discotecas, licoreras y locales de comidas rápidas en ese punto es el factor para que esa esquina se convierta en un gran nudo de aglomeración donde cada quien mira cómo sortea ese punto. Los conductores de Metroplús después de las 8 o 9 de la noche, principalmente los fines de semana, en ese tramo la ven negra: les toca pitar para que carros y motos se muevan, casi suplicar para que los dejen transitar y los pasajeros colmarse de paciencia para llegar a su anhelado hogar.

La 71 con la 45 es un Sodoma y Gomorra en el que el infractor se convierte en ofendido y mira feo o bravea al conductor del Metroplús que cumple con su trabajo y servicio social de transportar a los ciudadanos. A veces no falta el conchudo que parquea en plena 45 para recoger a los clientes de los restaurantes y discotecas en las puertas de los locales de esa calle. Y los transeúntes son tan inconscientes que apoyan al conductor del carro que invade la vía exclusiva y abuchean al conductor del bus que va por la ruta diseñada para el sistema.

Pero en Aranjuez la situación es peor… La calle 93 es la prueba final que deben sortear los hábiles conductores de los buses, quienes deben tener paciencia y a veces esquivar a los motociclistas que irrumpen en esta vía para hacer piques y competencias de acrobacias a cualquier hora de la noche. No es extraño que los pasajeros se asusten cuando el conductor frena bruscamente para no colisionar con los motociclistas y evitar inconvenientes mayores.

Al llegar al Parque de Aranjuez la imprudencia se repite con la imprudencia de ‘motonetos’ y peatones. La gente sabe que necesita el sistema, pero no se da cuenta de que con sus acciones impertinentes generan retrasos en las rutas y aburrición y desespero en los conductores, que son trabajadores como ellos, al servicio de la comunidad.

Desde hace algunos meses los conductores de Metroplús manifestaron su informidad e incomodidad acerca de estos inconvenientes que presentan diariamente para desarrollar su trabajo. La atención de las autoridades de la ciudad, entre ellas, las de la Secretaría de Movilidad de Medellín, ha sido mínima. Solo han realizado ocasionalmente algunos operativos que terminan en la cacería de infractores, pero que no solucionan el problema.

¿Qué sucedería si los conductores de Metroplús pasaran de la amenaza a los hechos y dejaran sin transporte a los ciudadanos de la zona por 15 días? ¿Qué harían el alcalde y el secretario de movilidad con un paro de conductores y los habitantes de una comuna reclamando la reanudación del servicio?

Se deben hacer campañas de sensibilización y educación vial para que la comunidad cuide y haga respetar este patrimonio. También endurecer las infracciones para quienes invaden el carril exclusivo de los buses. O a lo mejor instalar cámaras en la parte frontal de los buses que conecten con el negocio privado de las fotomultas, con el fin de minimizar la imprudencia de los conductores irresponsables y preservar la integridad de los conductores.

Pulla:
Los carriles del Metroplús son exclusivos para los buses y no son puntos de tránsito evasivo para motos o patrullas de la Policía. Esta semana casi colisiono con una pareja de patrulleros irresponsables que se pasó un semáforo en rojo en la glorieta de la Minorista, mientras se desplazaban ilegalmente por la vía del Metroplús. Les pité duro para llamarles la atención y no les gustó; ¡pero de malas!, las reglas viales son para todos.

- Publicidad -spot_img
- Publicidad -spot_img
Últimas Noticias
- Publicidad -spot_img
Noticias Relacionadas