La Secretaría de Participación Ciudadana de Medellín inició la revisión del proceso de planeación del desarrollo local y presupuesto participativo con el objetivo de buscar un modelo más incluyente, operativo y fácil de comprender por parte de la ciudadanía.
El estudio se desarrolla desde febrero y hasta ahora se han hecho reuniones con las 21 Juntas Administradoras Locales, además, se recogerán los aportes del Concejo, los Consejos Comunales y Corregimentales de Planeación, las organizaciones sociales y comunitarias, la academia y, en general de la ciudadanía, mediante plataformas digitales que permitirán tener un diálogo de ciudad frente al Presupuesto Participativo.

“Nuestro propósito como Secretaría será promover una participación más diligente, dinámica, tecnológica y en doble vía, donde el ciudadano pueda hacer seguimiento de sus decisiones, una participación para todos. Para ello hemos diseñado una herramienta digital que nos permitirá recoger los aportes de estos actores de ciudad que son protagonistas de la participación y tener un modelo más incluyente, participativo y democrático”, expresó el secretario de Participación Ciudadana, Juan Pablo Ramírez Álvarez.
En el proceso del presupuesto participativo está avalado en el uso de herramientas digitales, aplicaciones, portales en línea, redes sociales, juegos digitales y tecnologías de la información y la comunicación. En ese sentido, y en una apuesta de la Secretaría de Participación para la consolidación del Valle del Software en la ciudad, se continuará con la Ruta del PP a través de la virtualización, para seguir promoviendo la participación a pesar de las normas de distanciamento social vigentes.
De esta manera se busca la participación masiva en la elección de los proyectos para cada comuna y corregimiento de manera fácil, rápida y desde cualquier lugar. Con ella se pretende realizar todo el proceso de priorización virtual, como una contribución en materia ambiental, pues representa un gran ahorro en términos de papel, cartón, gasolina y otros elementos contaminantes que son necesarios para la jornada presencial que habitualmente disponía de más de 400 puestos de votación en las zonas urbanas y rurales.




