Desde el día de ayer los bomberos de Bogotá y Defensa Civil, apoyados con helicópteros de la Fuerza Aérea tratan de controlas un incendio de grandes proporciones en los cerros orientales en la ciudad de Bogotá.
En la noche, dadas las dificultades del terreno y de acceso aéreo, parte de las actividades tuvieron que suspenderse, mientras personal en tierra seguía trabajando en controlar los focos del incendio que ya ha consumido 4 hectáreas de bosque nativo.
Desde los helicópteros ya se han arrojado más de 3.400 galones de agua mientras más de 200 personas trabajan por controlar la conflagración que se logró confinar a dos focos importantes, gracias a la construcción de contrafuegos, estrategia que evita que el fuego se propague con mayor velocidad.
Esta situación ha generado preocupación por la calidad del aire en barrios exclusivos de la ciudad como es Chapinero Alto y Rosales, donde el humo ya ha generado algunos problemas respiratorios entre los habitantes.
Es por esto que el Alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, hizo un llamado a la ciudadanía que vive en inmediaciones del incendio para que utilicen tapabocas y no abran las ventanas hasta que la situación no haya sido superada en su totalidad.




