Ayer, durante una audiencia pública sobre la Reforma a la Salud que se llevó a cabo en Bucaramanga, Santander, un aireado ministro de Salud, afirmó que sies necesaria una nueva tributaria para financiar la salud, pues que haya una nueva reforma y que sean los empresarios los que paguen.
A esto se sumó que increpó a las EPS a soltar el negocio si tanto están diciendo que el negocio de la salud es malo. Estas afirmaciones las hizo para justificar que el gobierno nacional sigue adelante con el trámite de la Reforma a la Salud, que comenzará a debatirse en febrero en el senado, luego de su aprobación en Cámara el año pasado.
Estas declaraciones han despertado todo tipo de reacciones, no solo en redes sociales, sino que llevaron a que 20 ex ministros y ex viceministros de salud, entre ellos Alejandro Gaviria, emitieran una carta haciendo un llamado sobre los riesgos que implica seguir con el proceso de reforma a salud.
El Ministro de Salud, Guillermo Jaramillo, en lugar de corregir las declaraciones, siguió afirmando el día de hoy en medios de comunicación que la responsabilidad de financiar la Reforma a la Salud es de los empresarios, quienes deben pagar los cambios y quienes, además, son los que han dicho que no hay plata par tal.
Esta Reforma ha estado en el ojo del huracán desde que el gobierno la presentó, y ha sido criticada por médicos, instituciones de salud, empresas de salud, gremios e incluso pacientes que ven en la reforma un riesgo para la atención de enfermedades complejas del país.




