Pablo Trujillo, apasionado viajero, reconocido creador de contenido y documentalista, nos invita a unirnos a la experiencia de su viaje a Mesetas, Meta.
A través de www.elmetro.co, compartirá lo mejor de sus experiencias en Colombia, el país de la belleza, y más allá de nuestras fronteras.
Lea también: La mejor esquina de América: Urabá, un paraíso de cultura, historia y resiliencia
La emoción comenzaba incluso antes de salir de Bogotá, había escuchado tantas maravillas sobre el Cañón del Río Güejar que no podía esperar a verlo con mis propios ojos.
Salimos temprano, casi al amanecer, cargados con ropa cómoda, una cámara GoPro y grandes expectativas. Este destino suele visitarse en carro desde Bogotá, pero si se viene desde otra ciudad, es posible tomar un vuelo hasta Villavicencio y, desde allí, un transporte terrestre hacia el municipio de Mesetas.

Al llegar a Mesetas, nos recibió la hospitalidad de su gente con una cálida bienvenida. Las calles estaban llenas de color y movimiento, ya que el municipio se encontraba en fiestas. La primera noche descansamos en un glamping hermoso, rodeado de naturaleza, y al día siguiente nos aventuramos al famoso tour de rafting.

Tras una breve instrucción sobre cómo remar y las normas de seguridad, estábamos listos. Nos equiparon con cascos y chalecos salvavidas, y mi GoPro quedó firmemente sujeta al casco, lista para grabar cada segundo de esta experiencia.
Al inicio del recorrido por el río, me sorprendió que el agua no tenía el color verde esmeralda que había visto en las fotos. Era temporada de lluvias, y la mezcla de corrientes cambiaba su tonalidad. Sin embargo, el paisaje no dejaba de ser asombroso. El río fluía entre imponentes paredes de roca y una vegetación exuberante, como si la selva misma nos abrazara.
Cada remada era una mezcla de adrenalina y asombro. En algunos tramos, el río era sereno, lo que permitía contemplar el paisaje con calma; en otros, la fuerza de los rápidos nos recordaba que estábamos en plena acción.
En medio del trayecto, el guía nos contó que esta región es hogar de más de 800 especies de aves, convirtiéndola en un paraíso para los amantes de la biodiversidad. Mientras remaba, logré avistar tucanes y guacamayas que parecían danzar en el aire. Fue un momento mágico. Pensé en lo increíble que es Colombia, un país lleno de rincones como este, rebosantes de vida y color.
Tras varias horas de recorrido, el cansancio comenzaba a sentirse, pero el paisaje seguía siendo una fuente inagotable de energía. Cada curva del río revelaba algo nuevo: cascadas escondidas, paredes rocosas cubiertas de musgo y una serenidad que se mezclaba con la emoción del rafting.
El Cañón del Río Güejar es solo el comienzo de lo que Mesetas tiene para ofrecer. Al día siguiente decidimos explorar otros lugares cercanos. Uno de ellos fue la Cascada Salto Arenales, ubicada en la vereda La Argentina. Llegar allí no fue sencillo; el trekking de dos horas y media, de dificultad media, puso a prueba mi resistencia. Sin embargo, cada paso valió la pena. Frente a mí se alzaba una cascada imponente, un torrente de agua cayendo con fuerza, rodeado de vegetación exuberante. Me quedé un rato simplemente escuchando el sonido del agua, sintiendo cómo la naturaleza me recargaba.

Otro lugar que me dejó maravillado fue la Cascada Telares de Cristal, en San Antonio. Sus aguas cristalinas parecían tejer hilos de luz bajo el sol. Era como si cada rincón de esta región guardara un encanto único, una invitación a desconectarse del mundo y reconectar con lo esencial.

Cuando llegó el momento de regresar a Bogotá, no podía dejar de pensar en lo vivido. El Cañón del Río Güejar no es solo un lugar para la aventura; es también un espacio para reflexionar sobre la grandeza de la naturaleza y el privilegio de disfrutarla.
Recomiendo esta experiencia a cualquiera que busque emociones fuertes, paisajes inolvidables y una conexión profunda con el entorno. Eso sí, no olviden llevar licras, zapatos para el río, protector solar y, sobre todo, una cámara para capturar momentos que querrán recordar para siempre.
Mientras conducía de regreso, me prometí a mí mismo volver algún día. Este lugar tiene mucho más que contar.
Si quieres saber más sobre el Cañón del río Güejar mira este video:
Sigue a Pablo en sus redes sociales:
https://www.instagram.com/pablotrujillo.travel/
https://www.youtube.com/channel/UCQd7LSPXg6bS6_WwUGbEuaw
Paginas Web
www.pablotrujillotravel.com
www.revistasoyviajero.com
¡Antioquia tiene mar! Una ruta mágica por el Urabá https://t.co/g08e557x0V @fonturcol @MincomercioCo
— http://www.elmetro.co (@ElmetroCo) December 1, 2024




