Codiscos es un sello pionero en la música colombiana que en el año 2025 celebra 75 de su creación desde su fundación en 1950 por Alfredo Díez. En los años 60 fue reconocido como el sello que grabó la «música moderna» en Colombia.
Bajo la marca Zeida, y con sede en Medellín, Codiscos editó a artistas como Los Flippers, Los Streaks, Vicky, Óscar Golden, y Carmenza Duque entre una larga lista en diversos géneros, pero junto a Sonolux y Discos 15, proporcionaron a los jóvenes de la nueva ola del país la música juvenil del momento.
Rápidamente se consolidó como un referente, especialmente en la década de los 60, al abrazar la entonces aquella innovadora «música moderna».
También pueden leer: Insólito: Itagüí, el municipio con el Parque del Artista…sin artistas
En sus inicios, Codiscos operó con tres sellos discográficos clave: Zeida, dedicado a los talentos del interior del país, Costeño, que abrió sus puertas a los vibrantes artistas de la región Caribe colombiana, y Famoso, enfocado en la música moderna del momento, explorando entre los tres frentes la diversidad musical del país.
El período entre 1965 y 1967 fue prolífico para Codiscos, que editó álbumes icónicos como «La chica pop» de Margie, «Canciones de cuna de protesta» del poeta Jotamario, «Chocolate tú» de Óscar Golden, «Tiempo de llorar» de Vicky, «Discothéque» de Los Flippers, y uno de los más buscados por coleccionistas hoy en día, «Reacción sicótica» de Los Streaks.
La extensa trayectoria de Codiscos no solo se mide en el número de artistas que impulsó, sino en su capacidad para adaptarse a la evolución tecnológica de la industria.
Con el paso de los años, Codiscos ha demostrado una notable capacidad de adaptación y expansión. En 2025, la empresa no solo continúa siendo un referente en la industria musical, sino que ha diversificado su portafolio comercial.
Ahora cuenta con ofertas en áreas como el audio profesional, la producción audiovisual y una editora musical propia. Esta última es crucial para la protección de los derechos de autor de los compositores y artistas vinculados a la compañía. Además, ha incursionado en el público infantil con una sección entrañable, Mundo Canticuentos, creando contenido educativo y entretenido para los más pequeños.
Hace una década, la compañía apenas exploraba la posibilidad de trascender al mundo digital o quedarse en la obsolescencia del producto analógico y tradicional. La visión de Codiscos se extendió por fin al ámbito digital con su oficina virtual especializada en monetización de la música en plataformas, diseño gráfico, desarrollo de aplicaciones móviles, animación 2D y desarrollo web. Esta expansión llevó a la resiliencia de la compañía y su capacidad para evolucionar, consolidándose como una empresa integral que abraza tanto sus raíces musicales como las nuevas tecnologías.
En su reciente libro «Así suena Colombia», uno de los capítulos más emocionantes de la música popular colombiana, reposa en miles de grabaciones acuñadas por Codiscos, la aventura discográfica que a mediados de 1950 emprendieron los hermanos Alfredo, Horacio y Alberto Diez Montoya.
El libro narra la asombrosa historia de una empresa familiar, se sumerge en el catálogo más recóndito de los sellos de la casa y revela el asombroso acervo iconográfico, y celebra hitos de nuestra más entrañable banda sonora: desde Los Canticuentos hasta el Binomio de Oro, pasando por el Grupo Niche, Kraken Ekhymosis y la música vieja del Dueto de Antaño.
«Así suena Colombia» es un recuento minucioso de uno de los más extraordinarios patrimonios fonográficos de Latinoamérica en 75 años.




