David Vélez, CEO y fundador de Nu, propuso eliminar el tope a los intereses en Colombia con el fin de ampliar el acceso al crédito formal y combatir los cobros abusivos del «gota a gota».
Según Vélez, aunque la tasa de usura busca proteger al consumidor, genera el efecto contrario en personas con poco historial crediticio: al no poder cubrir el riesgo del préstamo bajo el límite legal, los bancos niegan el crédito. Esto empuja a los usuarios hacia el mercado informal, donde enfrentan tasas de hasta 382% anual para personas y 666% para mipymes, de acuerdo con un estudio de Anif y Colombia Fintech.
Para mitigar los riesgos de la liberación de tasas, Vélez planteó tres pilares fundamentales:
1. Competencia e innovación: Aprovechar tecnologías como la plataforma Bre-B, Open Finance y los pagos digitales para permitir que neobancos compitan sin sucursales físicas y evalúen perfiles sin historial tradicional.
2. Transparencia en costos: Garantizar que los usuarios conozcan con claridad el costo real de los servicios financieros.
3. Protección al consumidor: Mantener controles efectivos contra abusos sin recurrir al control de precios.
Al comparar la tasa de usura con los controles de precios de arrendamientos o alimentos, el empresario concluyó que un mercado impulsado por la competencia y la tecnología es más eficiente para dinamizar la inclusión financiera en el país.
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La “tasa de usura” en Colombia tiene buenas intenciones, pero termina perjudicando precisamente a quienes busca proteger. La explicación es contraintuitiva. Prestar tiene riesgo de impago. Si una persona tiene poco historial crediticio, es más difícil evaluar ese riesgo. Cuando…
— David Velez (@velez_david) September 20, 2026





