Las lluvias registradas durante los últimos días no han permitido recuperar los niveles de ocho de las 16 fuentes menores utilizadas por EPM para la potabilización y abastecimiento de algunos sectores del Valle de Aburrá.
La empresa intensificó el monitoreo y adoptó medidas operativas, mientras advierte que, si persiste el déficit de precipitaciones, podrían presentarse interrupciones del servicio en determinadas zonas.
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Las condiciones climáticas mantienen bajo presión a parte de los sistemas de abastecimiento de agua potable de EPM. De acuerdo con los registros de la empresa, las precipitaciones de los últimos meses han estado por debajo de los promedios habituales, una situación que afecta principalmente a las fuentes que dependen directamente del caudal de ríos y quebradas y que no cuentan con la capacidad de almacenamiento de los grandes embalses.

En el Valle de Aburrá, aproximadamente el 96 % de los usuarios-clientes de EPM recibe el servicio a través de sistemas vinculados a los embalses La Fe, Riogrande II y Piedras Blancas. El 4 % restante se abastece mediante las denominadas fuentes menores, conformadas por 33 quebradas que suministran agua a nueve plantas de tratamiento que no pertenecen al sistema interconectado de acueducto.
Ante este escenario, EPM reforzó la vigilancia sobre las fuentes hídricas y realiza mediciones directamente en los puntos de captación para contar con información actualizada que permita adoptar decisiones operativas de manera oportuna.
Menores precipitaciones afectan los caudales
Los análisis climáticos para agosto, septiembre y octubre de 2026 proyectan precipitaciones alrededor de un 30 % inferiores a los promedios históricos en buena parte de Antioquia. De mantenerse esta tendencia, podrían disminuir los aportes de agua a las cuencas que abastecen los sistemas destinados a la potabilización.
El impacto es más inmediato en los sistemas que se surten directamente de ríos y quebradas, debido a que estas fuentes no disponen de grandes reservas de almacenamiento. Cuando las lluvias disminuyen, también lo hacen los caudales y, por ende, la cantidad de agua disponible para captar, tratar y distribuir.
Uno de los casos registrados corresponde a la quebrada Doña María, que contribuye al abastecimiento del sistema San Antonio de Prado. Entre mayo y julio, la disponibilidad de agua en esta fuente se redujo cerca de un 23 %.
Una situación similar se presenta en la quebrada Santa Elena, vinculada al sistema La Cascada. Como medida de respaldo, EPM mantiene desde comienzos de agosto el bombeo de agua desde la quebrada La Bocaná durante las 24 horas del día para fortalecer el suministro.
El seguimiento también se concentra en fuentes menores relacionadas con los sistemas de Aguas Frías, Barbosa, Caldas, San Antonio de Prado, San Cristóbal y La Cascada. Según las proyecciones, algunas de estas fuentes podrían registrar en los próximos meses condiciones que restrinjan el volumen de agua disponible para su captación si continúan las bajas precipitaciones.
Captaciones bajo las condiciones ambientales autorizadas
EPM señaló que las captaciones se realizan dentro de los volúmenes permitidos y bajo las condiciones establecidas por las autoridades ambientales. Entre estas disposiciones está la conservación del caudal ambiental necesario para contribuir a la protección de los ecosistemas ubicados aguas abajo.
Por esta razón, cuando la disponibilidad de agua en un río o quebrada disminuye de manera significativa, también se reduce la cantidad que puede ser captada para la producción de agua potable.
Aunque los sistemas asociados a los embalses cuentan con una mayor capacidad de almacenamiento, estos también dependen de las lluvias que reciben sus respectivas cuencas y de las fuentes que los alimentan. La infraestructura de EPM permite realizar maniobras para respaldar determinados sistemas desde otros sectores cuando las condiciones técnicas lo hacen posible, aunque estas acciones pueden implicar el uso de agua almacenada en los embalses.
Por ello, la empresa enfatizó que el uso eficiente del agua es una responsabilidad que involucra a todos los usuarios del Valle de Aburrá y no únicamente a quienes reciben el servicio desde las fuentes menores.
EPM pide uso eficiente del recurso
La empresa indicó que continuará evaluando el comportamiento de las fuentes y las reservas disponibles y adoptará las medidas operativas necesarias de acuerdo con la evolución de las condiciones climáticas.
EPM advirtió que, si durante las próximas semanas las lluvias continúan por debajo de los niveles habituales y la disponibilidad de agua sigue disminuyendo, podrían registrarse interrupciones del servicio de acueducto en algunos sectores del Valle de Aburrá.
Ante esta posibilidad, la compañía pidió a hogares, comercios, industrias e instituciones hacer un uso responsable del agua potable y reportar oportunamente cualquier fuga.
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