Corantioquia encendió las alarmas por el incremento en el ingreso de aves silvestres de la familia Psittacidae a su Hogar de Paso.
Según la autoridad ambiental, desde el inicio de operaciones han sido atendidos 2.078 individuos, entre loras, cotorras, pericos y guacamayas.
La preocupación crece porque la tendencia continúa al alza. En 2025 ingresaron 364 psitácidos, la cifra más alta registrada hasta ahora, mientras que en lo corrido de 2026 ya han sido recibidas 233 aves, entre ejemplares rescatados y entregados voluntariamente.

Entre las especies más afectadas por el tráfico ilegal y el mascotismo se encuentran la lora frentiamarilla (Amazona ochrocephala) y la guacamaya gonzalo (Ara ararauna).
La lora frentiamarilla suele ser capturada para mantenerla como mascota debido a su capacidad para imitar la voz humana.
Esta práctica puede generar alteraciones comportamentales que, en algunos casos, dificultan su regreso a la vida silvestre.
Por su parte, la guacamaya gonzalo es buscada por el atractivo de su plumaje y también es víctima del comercio ilegal.
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Corantioquia advierte que algunos ejemplares sufren recortes o amputaciones de plumas para impedir que puedan volar.
La directora general de Corantioquia, Liliana María Taborda González, señaló que las cifras demuestran que es necesario mantener las acciones de educación, prevención y control frente al tráfico de fauna.
“Detrás de cada ave en una jaula hay un ecosistema sufriendo, un bosque que pierde a sus dispersores de semillas y una especie que se acerca al riesgo de desaparecer”, afirmó la funcionaria.
La entidad hizo un llamado a la ciudadanía para no comprar, vender ni mantener fauna silvestre como mascota y pidió denunciar estos casos.
Línea de atención de fauna silvestre: 321 817 5002.





