La cúrcuma es una planta nativa de la India, de sabor muy fuerte y un intenso tono amarillo, contribuye a desinflamar los tejidos y es conocida por combatir los radicales libres, por lo que se considera anticancerígena también.
Si incluyes una cucharadita de cúrcuma o curcumina al día en tu dieta, estarás ayudando a tu cuerpo no sólo a combatir al cáncer, sino a desintoxicarse.
Además, la cúrcuma tiene un efecto beneficioso sobre todo en nuestro hígado, el principal órgano de depuración del cuerpo. Ayuda a reducir la grasa presente en este contribuyendo a disminuir los índices de colesterol en la sangre.
Puedes añadirla a tus platos favoritos como arroces, guisos o consumirla diluida en un vaso con agua o mezclada con algún aceite esencial, para que te sea más fácil tragarla.





